Berlín, 10 nov (dpa) – El ex futbolista Franz Beckenbauer firmó un documento con el que presuntamente se intentó sobornar a la Concacaf cuatro días antes de que Alemania fuera elegida como sede del Mundial 2006, según aseguraron hoy medios germanos.
Beckenbauer, jefe del comité organizador del Mundial 2006, firmó un borrador de un amplio acuerdo de cooperación del fútbol germano con la Concacaf, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol, un documento que refuerza las sospechas de que hubo compra de votos en la adjudicación de la Copa del mundo.
Según señalan informes coincidentes de los diarios «Bild» y «Süddeutsche Zeitung», el borrador rubricado el 2 de julio de 2000 por Beckenbauer y que también lleva el visto bueno del asesor de éste, Fedor Radmann, aseguraba prestaciones a la confederación caribeña, presidida por el entonces miembro del comité ejecutivo de la FIFA Jack Warner. El acuerdo al parecer nunca se concretó.
Warner fue suspendido de por vida de toda actividad relacionada con el fútbol por la Comisión de Ética de la FIFA por una serie de delitos, incluido el «enriquecimiento».
El documento fue hallado en el marco de la investigación externa encargada por la Federación Alemana de Fútbol a un bufete internacional de abogados, dicen los medios.
Círculos de la federación que cita el diario señalan que el borrador describe de forma detallada el modelo de negocios de Warner.
El ex presidente de la Concacaf solía asegurarse derechos de transmisión a bajo coste y contingentes de entradas a los estadios que vendía posteriormente por sumas muy altas. Fuentes de la DFB que cita el «Süddeutsche Zeitung» precisan que en este caso se trató de derechos de partidos amistosos y también de entradas.
El hallazgo de estos documentos precipitaron al parecer el lunes la renuncia de Wolfgang Niersbach como presidente de la DFB.
Niersbach aseguró varias veces en una conferencia de prensa el 22 de octubre que la organización del Mundial había sido conseguida con métodos limpios.
El ya ex presidente de la DFB sostuvo el lunes que asumía «la responsabilidad política,» pero aclaró que la decisión de dimitir obedecía a hechos que no tenían que ver con él personalmente.
La DFB anunció que desistía de emprender acciones legales contra el semanario «Der Spiegel». La revista destapó el escándalo hace dos semanas al sugerir que un pago de 6,7 millones de euros (7,4 millones de dólares) efectuado a la FIFA estaba relacionado con la compra de los votos de cuatro miembros asiáticos del Comité Ejecutivo.
La DFB espera que Beckenbauer y Radmann cooperen para esclarecer los hechos. Tanto el «Kaiser» como su asesor han negado rotundamente haber pagado para hacerse con el Mundial.
La empresa que representa a Beckenbauer no quiso comentar la información.