(dpa) – ¿Diabetes o presión alta? Mirar a los ojos puede brindar indicios de determinadas enfermedades. De hecho, muchas veces estas se detectan de casualidad o de forma colateral cuando se va al oculista.
Éstos están entrenados para detectar este tipo de condiciones, aunque en las rutinas de control no buscan de forma específica enfermedades más generales.
Al analizar el fondo del ojo pueden llamar la atención alteraciones en los vasos sanguíneos que pueden indicar diabetes, presión alta u otras enfermedades. En esos casos, se le informa al paciente y se le aconseja consultar con su médico de cabecera.
Además, observar la córnea también permite sacar conclusiones sobre el metabolismo de la grasa y puede arrojar indicios tempranos de la enfermedad de Wilson, un trastorno heredado que provoca la acumulación excesiva de cobre en los órganos.
Los vasos sanguíneos de la retina dicen mucho sobre el estado general de salud de una persona y pueden, entre otras cosas, proporcionar indicios de una diabetes, mientras que un nervio óptico inflamado puede ser un síntoma temprano de esclerosis múltiple.