La Habana/Brasilia, 14 nov (dpa) – El Gobierno cubano anunció hoy su retirada del programa «Más Médicos» en Brasil, alegando que el próximo presidente del país sudamericano, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quiere cambiar las condiciones y contratar directamente a los médicos.
Bolsonaro cuestionó la preparación de los médicos y quiere condicionar «su permanencia en el programa a la reválida del título» y a su «contratación individual», señaló el Ministerio de Salud Pública de la isla en un comunicado, en el que habló de «referencias despectivas y amenazantes» por parte de Bolsonaro.
«Las modificaciones anunciadas imponen condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del programa», señaló el comunicado publicado en el diario estatal «Granma».
Bolsonaro señaló que su futuro Gobierno, que asume funciones el 1 de enero, quiere que los salarios que paga Brasil sean destinados íntegramente a los médicos, entre otros cambios.
«Condicionamos la continuidad del programa ‘Más Médicos’ a la aplicación de tests de capacidad, el (pago del) salario integral a los profesionales cubanos, hoy destinados mayoritariamente a la dictadura, y a la libertad para traer a las familias», señaló Bolsonaro en Twitter.
«Lamentablemente Cuba no aceptó», agregó.
El país caribeño participa en el programa desde agosto de 2013 cuando la izquierdista Dilma Rousseff, aliada política del Gobierno socialista cubano, estaba en la presidencia.
Según La Habana, cerca de 20.000 colaboradores cubanos han participado en «Más Médicos» desde la creación del programa. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) hace de intermediaria entre los Estados de Cuba y Brasil para la contratación.
El Gobierno brasileño paga por cada médico alrededor de 3.500 dólares mensuales, pero los cubanos tan solo perciben unos 900 dólares. El resto va a las arcas del Estado cubano.
Éste alega que lo utiliza en la financiación del sistema público de salud de la isla, donde los servicios son gratuitos para toda la población.
«Más Médicos», creado por Rousseff (2011-2016) para llevar atención médica a áreas rurales y remotas del gigante sudamericano, fue controvertido desde el comienzo.
Asociaciones de salud brasileñas acusaron al Gobierno de contratar a «personal esclavo» tras el comienzo del programa.
En el pasado hubo también polémicas por las deserciones de algunos médicos, que abandonaron las misiones para intentar homologar sus títulos y trabajar por su cuenta en Brasil. Cuba suele tener problemas con médicos o deportistas que desertan durante sus misiones en el extranjero.
La exportación de servicios médicos es una de las principales fuentes de ingresos para el Gobierno cubano, que tiene profesionales de la salud en más de 60 países, e ingresa con ello más de 10.000 millones de dólares anuales, según cifras oficiales.
