Leipzig/Berlín, 11 mar (dpa) – Johannes Brahms, Tchaikovsky, Edvard Grieg, Richard Strauss, Richard Wagner o Mendelssohn Bartholdy son solo algunos de los nombres ligados a la historia de la famosa orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, que este domingo cumple 275 años.

Desde su primer concierto el 11 de marzo de 1743, los directores de orquesta o solistas que han pasado por entre sus cuatro paredes componen un “Quién es quién” de la historia de la música, con Mendelssohn a la cabeza como director de la emblemática orquesta durante 12 años, hasta su muerte en 1847.

Mientras, Wolfgang Amadeus Mozart dio un concierto de dos horas en mayo de 1789 en la Gewandhaus de Leipzig, dirigió su propia obra y tocó el piano. La lista es larga. La Gewandhaus de la ciudad sajona en el este de Alemania se convirtió rápidamente en el lugar más importante de la escena musical.

“La orquesta de la Gewandhaus es hoy en día una marca global”, comenta su director artístico desde 1998, Andreas Schulz. Bajo la batuta de Herbert Blomstedt (1998-2005) y Riccardo Chailly (2005-2016) la orquesta volvió a convertirse en una de las más demandadas mundialmente después de haber quedado relegada durante la división de Alemania hasta la caída del Muro de Berlín en 1989.

En 1974, bajo la dirección de Kurt Masur -que estuvo hasta 1996-, se convirtió en la primera orquesta de la extinta República Demócratica Alemana (RDA) en viajar a Estados Unidos. Actualmente, recorre el mundo desde Asia hasta Sudamérica o Australia. La Gewandhaus y las Staatskapellen de Dresde y Berlín fueron las tres grandes orquestas de la Alemania del este. Para los músicos era algo especial poder tocar en alguna de estas tres agrupaciones.

Naturalmente algunas cosas han cambiado desde el primer concierto, a través de sus directores pero también a través de sus músicos, que proceden de otras escuelas y suponen nuevas influencias. Antiguamente los nuevos músicos procedían principalmente del prestigioso conservatorio de Leipzig, una ciudad conocida como la ciudad de la música por su gran tradición musical gracias Johann Sebastian Bach, Wagner y Mendelssohn.

Ahora en la orquesta hay representantes de 25 países. El director de orquesta Andris Nelsons, que hace unos días asumió el cargo como responsable de los músicos de la Gewandhaus, no duda en alabar la gran calidad de su nueva orquesta.

“El sonido se logró con la sensibilidad de Bach y otros. Es muy flexible, como cremoso, muy sensible, aterciopelado, transparente, pero intenso. No hay un blanco y negro, todo es muy transparente”, declaró el letón de 39 años, que no solo quiere salvaguardar la herencia musical, sino también tener en cuenta la época moderna.