El Parque de la Naturaleza de Cabárceno se encuentra en la Comunidad Autónoma de Cantabria. Situado en el municipio de Penagos, concretamente en el valle del Pisueña está muy cerca de la ciudad de Santander, solo lo separan de ésta 15 Km.

Se encuentra emplazado en una explotación minera a cielo abierto ya en desuso de extracción de mineral de hierro. Este parque tiene una extensión de 750 ha que antes servían como mina, en un paisaje kárstico característico de la Cordillera Cantábrica.

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno está dedicado a acoger animales en forma de semilibertad, en grandes recintos se encuentran separados animales de los cinco continentes. En cada recinto cohabitan una o varias especies, siempre del mismo origen y siendo especies que convivirían en su hábitat natural.

No se trata de un zoológico, pero tampoco de un parque natural. Es en realidad un espacio que se ha naturalizado con la intervención humana después de que dejase de explotarse como mina.

La intención es que el hábitat sea lo más natural posible para los animales que allí habitan y se encuentren en las mismas condiciones que en estado de libertad. La excepción es la alimentación, que es proporcionada por los agentes del parque.

El parque natural de Cabárceno es uno de los mejor valorados por los expertos debido a las magníficas condiciones de vida de los animales que alberga.

Además, este parque natural no sirve sólo como lugar de entretenimiento sino que también tiene finalidades educativas, culturales, científicas y, por supuesto, de esparcimiento.

En el parque natural se celebran cumpleaños, visitas escolares y visitas guiadas, además de espectáculos de demostración con aves. El recorrido por el parque se hace en vehículo, desde el que se pueden observar los diferentes ambientes y animales.

En un viaje a Cantabria no puede faltar la visita a Cabárceno. Otros lugares interesantes que ver en la comunidad cantábrica son la Cueva El Soplao, antigua mina que alberga formaciones minerales únicas en la península; y  el Teleférico Fuente Dé, situado en los picos de Europa.

El teleférico Fuente Dé libra un desnivel de 753, y llega hasta 1823 metros de altitud, dando al viajero la oportunidad de disfrutar de un paisaje único.

Estos son algunos de los lugares más llamativos que visitar, pero sin duda una mínima muestra de todos los tesoros que guarda Cantabria.