El Ayuntamiento de Carreño ha puesto en marcha una campaña para actualizar el registro municipal de perros, una herramienta esencial para conocer con precisión cuántos animales conviven en el concejo y en qué zonas se concentran. La Policía Local es la encargada de realizar estas comprobaciones, que en los últimos días han incluido la verificación de chips y la toma de fotografías de varios animales.

La iniciativa forma parte de un proceso de actualización periódica que el consistorio considera necesario para mejorar la gestión municipal relacionada con la tenencia de animales. Aunque el registro de perros es obligatorio desde hace años, muchos datos quedan desfasados con el tiempo: cambios de domicilio, adopciones, fallecimientos o animales que nunca llegaron a inscribirse correctamente. Esta campaña busca corregir esas lagunas y disponer de una base de datos fiable y actualizada.
Un registro útil para la seguridad y la convivencia
Contar con un censo actualizado no solo tiene valor administrativo. También resulta fundamental en situaciones cotidianas que afectan directamente a los vecinos. En casos de animales perdidos, disponer de información precisa facilita la identificación del perro y agiliza la intervención de los servicios municipales.
Además, el registro permite planificar mejor los recursos relacionados con la convivencia: zonas de esparcimiento canino, campañas de sensibilización, control de animales potencialmente peligrosos o actuaciones en materia de salubridad. Conocer cuántos perros hay en cada barrio ayuda a dimensionar estas necesidades y a tomar decisiones más ajustadas a la realidad del concejo.
Trabajo en la calle y colaboración vecinal
Todo parece indicar que los agentes continuarán recorriendo distintas zonas de Candás y resto de Carreño para comprobar chips, verificar datos y actualizar la información necesaria. El proceso es rápido y no requiere trámites adicionales por parte de los propietarios, más allá de facilitar la identificación del animal cuando se les solicite.
El Ayuntamiento hace un llamamiento a la colaboración vecinal para que la campaña avance con normalidad y recuerda que mantener los datos actualizados es una responsabilidad compartida. Un registro fiable contribuye a mejorar la seguridad, la convivencia y la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia relacionada con los animales de compañía.
