El Ayuntamiento de Carreño lleva varios días ejecutando trabajos de reparación en el muro situado en la zona conocida como la «curva» de Candás, una estructura que presentaba deterioros desde hace más de un año debido al impacto de los temporales. El espacio, ubicado junto al Museo Antón, es uno de los puntos más transitados por quienes se dirigen hacia Gervasia, la Capilla de San Antonio o el faro.

El entorno, además de ser un paso habitual para residentes y visitantes, destaca por sus esculturas, sus vistas al paseo marítimo y a la costa de Candás, y por ser un lugar frecuentado por aficionados a la fotografía, familias y grupos de jóvenes.
Refuerzo estructural y mejora de la seguridad
El muro ha sufrido desprendimientos en varias ocasiones durante los últimos años, lo que ha obligado a intervenir de manera periódica. La actuación actual busca consolidar la estructura y garantizar la seguridad de un espacio muy transitado.
Un operario municipal trabaja desde hace semanas en la zona, y los avances son visibles para quienes pasan por el entorno. La intervención incluye la reposición de piedras, la fijación de elementos dañados y la mejora del acabado exterior.
Recuperación del entorno
Con el avance de los trabajos, el área comienza a recuperar un aspecto más cuidado y homogéneo. La intervención no solo mejora la imagen del entorno, sino que también devuelve la seguridad a un espacio utilizado a diario por residentes y visitantes.
