El Ejecutivo ha aprobado la declaración de bienes de interés cultural (BIC) del juego de los bolos, en la categoría de BIC inmaterial, y de la vía de la Carisa y el ramal tramontano de la ruta de la Plata, así como de los yacimientos arqueológicos de Picu L.Lagüezus, Monte Curriel.los y L’Homón de Faro, en los concejos de Lena y Aller, en la categoría de vía histórica.

El de los bolos es el juego tradicional de más relevancia en la historia asturiana y su pervivencia constata su gran importancia cultural. De origen muy antiguo -el primer documento conservado data de 1495-, alcanza su mayor auge en el siglo XIX y buena parte del XX. Existen referencias sobre centenares de boleras en todo el Principado, generalmente ubicadas junto a iglesias o en bares.

El valor de los bolos no se circunscribe únicamente al juego, sino que engloba otros conocimientos y actividades profesionales y artesanales que lo enriquecen. La práctica está profundamente enraizada en la cultura popular y aparece con frecuencia en el cancionero, el lenguaje coloquial, la mitología, la literatura o la pintura. Además, existe una federación de bolos desde 1962 y hay decenas de peñas por el territorio.

Por su parte, la declaración BIC de la vía Carisa fue informada favorablemente por el Consejo de Patrimonio Cultural a principios del pasado año y, posteriormente, se incluyeron en la misma categoría de protección patrimonial –vía histórica- los yacimientos arqueológicos del Picu L.Lagüezos, Monte Curriel.los y L’Homón de Faro, con su propia delimitación de entorno de protección.